¿Qué sueles hacer cuando aparece una emoción que te resulta incómoda? Lo más habitual es intentar apartarla. Miramos hacia otro lado, nos distraemos, nos convencemos de que "ya pasará" o hacemos todo lo posible por no sentir aquello que nos duele. Creemos que, si no la miramos, desaparecerá. Y, durante un tiempo, puede parecer que funciona. Pero las emociones que no atendemos no desaparecen. Se quedan con nosotros. Se van acumulando, esperando a que les demos un espacio. Hast